10 leyendas urbanas sobre las declaraciones de renta


2028658-Campana_de_declaracion_de_la_Renta_2015_Version2
La capacidad creativa del hombre es asombrosa: hay que ver la cantidad de cuentos e historias que se inventa. Hay muchas medias verdades y mitos que circulan  sobre la Declaración de la Renta, siempre que hablamos sobre Hacienda nos parece que nos referimos al “Coco”, está claro que ajustar cuentas con la Agencia Tributaria es un trauma para muchos y con ello hacemos que surjan surgen  cantidades de dichos e historias que aunque no tienen ninguna verosimilitud se convierten en leyendas urbanas sobre la declaración de la Renta., aunque realmente no tiene por qué serlo, vamos a describir lo que entendemos son esos mitos urbanos más habituales sobre el IRPF:

  1. “Lo mejor es no hacerla si se puede evitar”

Hay que ver cada caso. ¿Por qué no hacerla si puede ser beneficiosa para ti? Todos los años me encuentro con personas que no tenían intención de presentar la renta porque piensan que no están obligados o bien porque piensan que no le van a devolver nada, y se encuentran con la sorpresa de que le sale a devolver. Por tanto, aunque no estés obligado a hacerla por no llegar a los mínimos establecidos, si te han retenido bien la nómina (o demasiado bien y te han practicado altas retenciones) y tienes derecho a deducciones, lo más seguro es que el resultado te salga a devolver. Por tanto consúltalo y en base a ello decide.

  1. “Lo que Hacienda no sepa… es mejor no decírselo”

Aparte lógicamente de las implicaciones negativas fiscales que esto tiene y las posibles inspecciones fiscales futuras. Aunque resulta tentador omitir información, pero a la larga puede salir caro no declarar un arrendamiento, un premio de juego, una ayuda pública, etc. No es descubrir nada nuevo que la información que actualmente dispone Hacienda es cada vez mayor y más exhaustiva.

3.- “Una vez que haces la primera Declaración de la Renta, ya no hay vuelta atrás”

El clásico “si declaras un año, Hacienda te ficha y tendrás que declarar siempre”. La declaración de IRPF es anual, y por tanto se corresponde a las obligaciones de declaración de ese año, si tu situación cambia y no llegas al límite de ingresos obligado para declarar, si no quieres, no declaras. El límite actualmente si percibes solamente rendimientos del trabajo como ya hemos comentado en un post anterior está en 22.000 euros anuales si tienes un solo pagador, y 11.200 euros si tienes más de uno (y haber cobrado el paro cuenta como uno…).

  1. “Lo que dice el borrador va a Misa”

El borrador no es una declaración si no un documento que realiza la Agencia Tributaria, y que solo contiene los datos de los que ella dispone, siendo una estimación. De hecho actualmente en el borrador que nos suele llegar nos comunican los diversos apartados que podemos comprobar cómo aportaciones a sindicatos o partidos políticos, cuotas colegiales, etc.

Muchas veces está incompleto e incluso es erróneo. Confirmarlo sin mirar puede ir en tu contra, ya que, por ejemplo, tal vez pierdas deducciones que no aparecen y a las que tienes derecho. Tú, como contribuyente eres quien debe asegurarse de que los datos que hay en el borrador son correctos y están actualizados, y si no, ponerle remedio. Si confirmas un borrador erróneo, la responsabilidad es tuya y no te exime que pueda llegarte cualquier procedimiento liquidatorio posterior.

Hacienda es responsable si hay errores en la declaración
Es un bulo similar al anterior. Una vez que confirmamos el borrador, estamos dando por buenos todos los datos que contiene. Por eso es muy importante que cotejemos toda la información que contiene. Según el colectivo de Técnicos de Hacienda Gestha, aproximadamente uno de cada tres borradores contiene errores, es por tanto un % importante que requiere que seamos conscientes de su revisión.

  1. “Si tienes dos pagadores o más, te saldrá a pagar”

Efectivamente esta es una de las leyendas urbanas más arraigadas, que no siempre es cierta. ¿Por qué? Porque si las retenciones están bien hechas, no tiene por qué salirte a pagar. El problema llega cuando uno o ambos pagadores te han retenido poco o nada en las retribuciones, principalmente ocurre cuando cobras del INSS o del INEM. Si no se tiene en cuenta los rendimientos percibidos por la otra empresa y otra entidad y te aplican una retención que corresponde solo a esos ingresos y no a la suma de todos los ingresos percibidos con todas las sociedades o entidades.

Así que si estas en dichas circunstancias siempre puedes comunicar a tu nueva empresa que lo tengan en cuenta y te incrementen las retenciones para ajustarlas a tus ingresos totales. Lo mismo con el paro: puedes solicitar al SEPE que incremente las retenciones que se practican sobre la nómina de la prestación por desempleo.

  1. “Los niños y menores no declaran”

Si no tienen rentas, obviamente no. Pero si las tienen y llegan al mínimo que hemos indicado antes, sí que declaran, incluso sería posible elegir entre tributar conjuntamente con los padres o la tributación individual del descendiente, en base a la opción más beneficiosa.

Hay que tener en cuenta las cuentas corrientes, libretas o fondos que en su día se les abrieron como ahorro, en cualquier caso si no superan los 1800 euros de rendimiento pueden incluirse en la renta de los padres y seguir practicando la deducción por hijos.

7.- Si el Estado se queda sin dinero y te quedas sin la devolución
Estos últimos años, este bulo se propago con mucha celeridad, la preocupante situación económica hizo extender el rumor de nuestra devolución podría peligrar si el Gobierno se queda sin efectivo. Evidentemente, es falso. No existe riesgo de que el Estado se quede sin dinero para devolvernos la renta. Eso sí, conviene recordar que Hacienda no tiene un plazo máximo, de obligado cumplimiento, para devolver los impuestos.

La Ley General Tributaria indica que la devolución “provisional” se hará en los seis meses siguientes al término del plazo establecido para presentar la declaración. En la práctica, siendo el último día de presentación de la Renta el 30 de junio, las cantidades que se devuelvan a partir del 1 de enero del año siguiente deberán llevar incluido el interés de demora.

8.- Si has cobrado el paro te saldrá a pagar seguro
Las ayudas por desempleo se consideran rendimientos íntegros del trabajo y, como tales, hay que declararlas. Si sólo has cobrado el paro, es imposible que hayas superado el límite de los 22.000 euros, por lo que no estás obligado presentar la Declaración.

En el caso de que, además de cobrar el subsidio por desempleo, hayas trabajado parte del año en una empresa, el Estado es un pagador más, por lo que el contribuyente tiene la obligación de presentar la Declaración de la Renta si entre los ingresos por el trabajo y por el desempleo ha percibido más de 11.200 euros.

En cualquier caso, esto no significa que te toque pagar, dependerá de las retenciones que te hayan efectuado y de las posibles deducciones a las que puedas tener derecho por tu situación personal o familiar.

Otra vertiente de este mismo mito: Me he quedado en paro. No debo hacer declaración de la renta

Depende. El paro también computa como una renta más a la hora de hacer el IRPF. A esto hay que sumar que el límite obligatorio para declarar se situará en 11.200 euros si durante el pasado trabajaste y luego cobraste la prestación por desempleo.

9.- Es más rentable no declarar una vivienda que he alquilado

A corto plazo el propietario puede considerar que es más rentable no declarar el piso alquilado a Hacienda. Sin embargo, es una consideración errónea. El alquiler tiene un tratamiento fiscal favorable.

El propietario puede aplicarse las deducciones por alquiler, beneficiarse de ellas. Además, de obviamente evitar la sanción que Hacienda le aplicará una vez compruebe que el piso no ha sido declarado. No siempre al arrendador le sale las rentas positivas, dependiendo de otras circunstancias (gastos deducibles, edad arrendatario, etc…) puede incluso salirle negativa.

  1. “Hacer la Declaración de la Renta es una pesadilla”

Aunque fácil, fácil, no es, en cualquier caso depende de la complejidad de cada declaración, efectivamente el  manual que llaman práctico de la Renta son unas 1000 páginas, pero cada vez es s más fácil su elaboración especialmente en las rentas sencillas. La propia Agencia Tributaria ya facilita un borrador para aligerarte un poco la carga, y si aún así no quieres vértelas con los papeles, puedes pedir cita previa para que te la hagan en Hacienda. En cualquier caso si la complejidad es mayor o no puedes hacerlo con cita previo, siempre podrás contactar con nosotros y nuestros especialistas en renta.

Este año la declaración de la renta también está resultando ser bastante movida, ya que debido a las subvenciones concedidas a determinadas personas por organismos como la Diputación de Málaga para el IBI (Impuesto de bienes inmuebles), han obligado a muchos contribuyentes a tener que presentar la declaración de las rentas aun sin estar obligados y a tener que pagar en renta. El motivo es que estas subvenciones se consideran como ganancias patrimoniales, no existe limites mínimos de no presentación y por tanto se está obligado a la presentación de la declaración de renta conforme a la normativa de renta.


Comentarios y Respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies