La nueva retribución de los socios trabajadores.


trabajador autonomoOtro de los aspectos que modificó la Reforma Fiscal, ha sido el tratamiento de la retribución de los socios mercantiles.

El Art. 27 de la Ley del IRPF, establece que se  entiende por rendimientos de actividades económicas.

El nuevo Artículo, queda redactado de la forma siguiente.

Se considerarán rendimientos íntegros de actividades económicas aquellos que, procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores, supongan por parte del contribuyente la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

En particular, tienen esta consideración los rendimientos de las actividades extractivas, de fabricación, comercio o prestación de servicios, incluidas las de artesanía, agrícolas, forestales, ganaderas, pesqueras, de construcción, mineras, y el ejercicio de profesiones liberales, artísticas y deportivas.

No obstante, tratándose de rendimientos obtenidos por el contribuyente procedentes de una entidad en cuyo capital participe derivados de la realización de actividades incluidas en la Sección Segunda de las Tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas, aprobadas por el Real Decreto Legislativo 1175/1990, de 28 de septiembre, tendrán esta consideración cuando el contribuyente esté incluido, a tal efecto, en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, o en una mutualidad de previsión social que actúe como alternativa al citado régimen especial conforme a lo previsto en la disposición adicional decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de ordenación y supervisión de los seguros privados.

Los efectos de esta modificación, son enormes y afectan a miles de socios de micropymes en España que trabajan  mediante la forma jurídica de sociedad mercantil, y que Hacienda ahora quiere su tributación venga a través de un vinculo mercantil socio – sociedad, lo cual en vez de simplificar los tramites, lo  aumenta.

En nuestro país la inmensa mayoría de socios y administradores de las sociedades profesionales o con actividades profesionales (abogados, economistas, médicos, arquitectos) suelen retribuir sus servicios a través de nóminas, tributando como rendimientos del trabajo, y con independencia del régimen de la seguridad social o del sistema alternativo por el que coticen.

Anteriormente a esta modificación, si estaba regulada, la tributación  por ejercer el cargo de administrador, que  era un rendimiento del trabajo y tenía  hasta el año pasado una retención del 42% y encima la remuneración tenía que estar prevista en los estatutos, ya que si no lo estaba, el gasto no es deducible.

Muchos asesores veníamos aconsejando a nuestros clientes que mantuvieran el cargo gratuito y se retribuyeran por sus prestaciones de servicios a la sociedad como si fueran un trabajador más.

De ahora en adelante, tenemos que tener claro,  que  se considerarán rendimientos de actividades económicas, en estos supuestos.

Deben ser rendimientos obtenidos por el contribuyente procedente de una entidad de la que sea socio (es indiferente si además es administrador o no).

Los rendimientos deben derivar de la realización de actividades profesionales (Sección Segunda de las Tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas), luego a sensu contrario quedan excluidos aquellos rendimientos que deriven de actividades que no sean profesionales (pintores, paletas, transportistas, vendedores, fabricantes, etc.)

Y finalmente que el contribuyente esté incluido, a tal efecto, en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, o en una mutualidad de previsión social que actúe como alternativa al citado régimen especial. Ya es de sobras conocidos por todos que para cotizar en el RETA se exige un determinado porcentaje de capital social que varía en función de si además es administrador o no, o de los vínculos familiares de los socios. En cambio, para cotizar en ciertas mutualidades solo se exige la colegiación y no el grado de participación en el capital social.

 

Conclusiones.:

Como casi siempre, parece que no evalúan todas las opciones, es incomprensible que el Gobierno en lugar de simplificar los trámites, agilizar y facilitar las obligaciones fiscales haga justo lo contrario inundando a las sociedades y sus socios con más obligaciones tributarias.

Que se consigue con esto, como muchas veces pasa, casi  nada, el IVA que repercuta el socio se lo deduce la sociedad y es neutro para Hacienda. A nivel de renta se tributará igual, pues ya se declaraba como rendimientos del trabajo (incluso podía ser mejor la situación anterior para hacienda pues los gastos deducibles eran la seguridad social y ahora podrán deducirse más gastos), además el sistema anterior era más fácil de controlar para la Agencia Tributaria.

Y otra conclusión, ¿Por qué los profesionales sí y otro tipo de empresarios no?

¿Qué diferencia hay entre lo que cobre un economista o un mecánico que posean el 75% de la sociedad y sean ambos administradores y coticen ambos en el régimen de autónomos?

¿Ve hacienda a los profesionales como una bolsa de fraude?

La solución, el tiempo nos lo dirá,  tributar de hecho se tributaba en el IRPF por parte de estos socios de sociedades mercantiles españolas, y entendemos que esta media no trae sino complejidad  y trabajo a la ya entretenida burocracia fiscal y mercantil de las pymes en nuestro país.


 

Etiquetas:

Comentarios y Respuestas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies