La realidad de la sentencia que declara exenta de IRPF la maternidad


imagesDe reciente actualidad es la muy comentada Sentencia con Nº de Recurso 967/2014, de 6 de julio de 2016, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que interpreta que las prestaciones por maternidad percibidas del INSS están exentas en el IRPF.

Ante las posibles falsas expectativas que se generan, debemos indicar que esta sentencia como se ha indicado no sienta jurisprudencia, de hecho esta interpretación es contraria a la que efectúa la Dirección General de Tributos, por ejemplo en la Consulta V3404-13, de 21 de noviembre de 2013.

El quid de la cuestión consiste en que el párrafo de la letra h) del artículo 7 de la ley reguladora del IRPF, “igualmente estarán exentas las demás prestaciones públicas por nacimiento, parto o adopción múltiple, adopción, hijos a cargo y orfandad” se interpreta por el Tribunal considerando que comprende las prestaciones por maternidad, mientras que la Administración entiende que no.
Debido a ello y como la referida sentencia que hemos comentado no sienta jurisprudencia, los órganos de aplicación de los tributos están obligados a seguir la doctrina administrativa y, salvo que los Tribunales Económico-Administrativos cambiasen de criterio, para que un contribuyente tenga la posibilidad de hacer valer la exención de estas prestaciones sería necesario acudir a la vía económico-administrativa, es decir iniciar la vía judicial.

Por tanto los pasos que se deberían realizar para reclamar:

  1. Escrito de solicitud de rectificación y devolución de ingresos indebidos. Este sería el primer paso que la contribuyente debería realizar, se haría ante nuestra delegación de hacienda, haciendo constar el ejercicio que se reclama y por el IRPF de dicho ejercicio.
  2. Alegar y recurrir hasta agotar la vía administrativa. Ante la segura negativa de este anterior paso, se presentarían alegaciones y recursos a todas las resoluciones en las que nos denieguen nuestra petición hasta que finalice la vía administrativa, es decir pasaremos por una serie de alegaciones y plazos pasando por los recursos de reposición o las reclamaciones económico-administrativas ante el Tribunal Económico Administrativo Regional, en todas ellas fallaran probablemente en contra, desestimando nuestra pretensión y así agotando la vía administrativa.
  3. Reclamar judicialmente. Finalizada la vía administrativa podremos iniciar un procedimiento judicial que es dónde más viabilidad tiene este procedimiento, para lo cual tendremos dos meses para interponer un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia

Por tanto como pueden ver se trata de un proceso largo, donde las posibilidades de éxito se centrarán principalmente en la vía judicial, por lo que es aconsejable valorar cada caso porque no siempre va a compensar. En cualquier caso desde el despacho estaremos atentos a cualquier cambio de criterio por parte los Tribunales Económico-Administrativos que facilitasen este tipo de reclamaciones.


 

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