Limitación de los gastos de representación con clientes y proveedores.


comidas de negocioOtro de los aspectos que modifica la nueva reforma fiscal, son las atenciones a los clientes y proveedores, estableciendo un porcentaje determinado para los gastos de esta naturaleza.

La normativa aplicable, hasta este año, es bastante clara en el artículo 14, e) del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, sobre los gastos no deducibles:

“Art 14.1. No tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles:

  1. e) Los donativos y liberalidades.

No se entenderán comprendidos en este párrafo e) los gastos por relaciones públicas con clientes o proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos”

En este sentido aquellos gastos en los que se incurran para la captación de clientes o para la consecución de una venta, o también para negociar contratos con proveedores serán calificados como gastos de relaciones públicas fiscalmente deducibles

A partir de 2015, la reforma fiscal se encargará de dar carpetazo al asunto, estableciendo un límite del 1% del importe de la cifra de negocios para la deducción de gastos por invitaciones, comidas, obsequios etc., que tengan como objetivo, la consecución de las ventas, captación de clientes o contratos favorables con proveedores. No obstante, la promoción de productos no estará incluida en este concepto.

Esta modificación tan solo le da una forma cuantitativa a la correlación que debe imperar en toda actividad económica entre los ingresos y gastos, el límite máximo del 1% es un límite más que suficiente para cumplir dentro de los usos mercantiles con nuestros clientes y proveedores.

Existen multitud de empresas que contabilizan con excesiva liberalidad absolutamente todos los gastos de representación que pudieran justificar, estén o no claramente afectados a el fin de la empresa.

Este hecho, siempre ha sido cuestionado por los técnicos de la Agencia Tributaria, a veces no resulta lógico que una empresa que tenga un importe neto de cifra de negocios de 400.000 euros, refleje en este epígrafe 30.000 euros.

Por ello, con la implantación de un tope del  1% sobre el total de la cifra de negocios, ambas partes, tanto Administración como empresarios sabremos a qué atenernos.


 

Etiquetas:

Comentarios y Respuestas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies